pasados los días de tránsito, la nueva estación se enseñorea de nuestras vidas mientras el urgente y domesticado traqueteo del tren nos aleja del horizonte. Y rodeado de gente no puedo dejar de pensar en el concepto de in misión de los circundantes en la vida del yo. Lo suscito a propósito de la brillante exposición de un catedrático de medicina sobre el Alzheimer . No me refiero a los cuchicheos habituales , precisamente no ayer en que todo el mundo se extasió ante la dinámica , relevante y pedagógica exposición del ilustre conferenciante. la sala llena, apuntes, sonrisas , expectación y asombro. Pero hay alguien que alza las manos como el
sacerdote la Hostia y un suave click hacia la pantalla sobre su teléfono inteligente.
Apenas se podría ver , en todos sus detalles , las diapositivas proyectadas, pero es lícito copiar en carne viva una pieza de magisterio que luego se publicará o formará parte de los derechos de propiedad intelectual del eximio académico. Restringir derechos tal vez no sea una solución acertada , pero permitir que cualquiera pueda llegar a lucra ser , por la difusión de este material de trabajo no me parece lícito . I